TURISMO

CIUDAD VALLES Y LA HUASTECA
Julián Díaz Hernández

 Zona arqueológica Tamtoc

La zona arqueológica de Tamtoc es considerada actualmente la mayor expresión monumental de la cultura prehispánica huasteca que –sin  embargo- por más de cuarenta años permaneció oculta e inédita. Enclavada en el municipio de Tamuín, se llega a ella por la carretera estatal que nace al pasar por la cabecera municipal; luego hay que recorrer una media hora por un camino asfaltado, enmarcado con agostaderos y pastizales.

   El paulatino descubrimiento de Tamtoc -antes cubierto por completo con tierra y vegetación- lo ha revelado como el sitio más importante del noreste de la República, donde sobresalen dos estructuras arquitectónicas equiparables en dimensión a las de otras grandes culturas prehispánicas; son construcciones de hasta 40 metros de altura y bases de 360 por 450 metros.

   Estas edificaciones, denominadas Tizate y Cubilete, custodian un área sembrada por una serie de 60 montículos pequeños alrededor de una plaza de 150 por 80 metros de superficie, que forman un poligonal envolvente de 450 hectáreas. Pese a que Tamtoc se descubrió y comenzó a ser investigada a principios de los sesentas por el francés Guy Stresser Peán, se calcula que su exploración y descubrimiento totales, llevará todavía muchos años.

   Entre tanto, trabajos de campo han develado que la zona fue construida en dos épocas; la primera en un periodo formativo que data del año 500 antes de Cristo y la segunda en el posclásico, alrededor del año 1000 después de Cristo; de acuerdo con el análisis a restos hallados en algunas tumbas, los constructores fueron huastecos que practicaron la mutilación dentaria y la deformación craneana con fines estéticos. En el área megalítica de Tamtoc se ha descubierto una laja con un grabado en bajorrelieve de contenido sorprendente, llamada “Estela de los Flamencos”, con una superficie de 90 centímetros por 1.20 metros.

   También se ha rescatado parte de la escultura de un hombre al que se le ha denominado “Cinco Caracol” y se cree que era un personaje de la nobleza antigua. Existen además lajas con grabados –como las llamadas “Piedras paradas”- y es posible admirar también algunas pinturas sobre las viejas construcciones, así como reductos de lo que eran sus áreas de trabajo. 

   Uno de sus máximos descubrimientos es el “Monolito 32”, una de las cinco piezas arqueológicas más importantes del país -a la altura del Calendario Azteca- que a la vez refleja que los habitantes del lugar ya contaban con conocimientos astronómicos. Data del año 500 antes de Cristo y es un calendario lunar de siete metros de largo, con 4.5 de alto, un espesor de 39 centímetros y un peso de 26 toneladas.

   La –oficialmente llamada- “Piedra calendárica” fue presentada al mundo el 6 de noviembre de 2006. Durante su develamiento se dio a conocer el hallazgo de una pieza escultórica con rasgos femeninos, cuya antigüedad sería del año 600 antes de Cristo; la decapitación y desmembramiento son intencionales y pertenecen al rito de ofrenda que celebraban los antiguos, aunque los materiales con lo que está hecha no son de la región.

   Tamtoc está construida con piedra de canto y lajas pegadas con estuco y lodo; su diseño constructivo se resolvió con base en taludes inclinados, tableros verticales y cornisas; a la fecha sólo puede observarse de ella una serie de montículos. Sin embargo, la parte más significativa en todo el proceso arduo de rescate, no solo se concretó a excavaciones sino también a litigios con los iniciales dueños del predio donde se ubica.

   La participación del gobierno y de fundaciones posibilitaron la apertura del lugar, que fascina por su riqueza monumental, científica, religiosa, social, turística y artística, la cual refleja la grandeza de la huasteca y del pueblo tenek, así como su aportación importante a la cultura mesoamericana, mexicana y universal. El sitio arqueológico -de una extensión de 133 hectáreas- fue abierto oficialmente al público el 11 de mayo de 2006.

 Zona arqueológica Tamohi

Localizado al sureste de Tamuín, se llega por la carretera federal 70 que va hacia Tampico de donde hay que tomar hacia el sur por el eje carretero estatal “Xolol-Tamuín”. Se le conocía con el nombre de “El Consuelo”, por el rancho que se encuentra en las cercanías, pero en 2003 se le aplicó el vocablo Tamohi.

   Fue construido entre los siglos XIII a XVI y quedó despoblada a comienzos de la ocupación española. El primer registro del sitio se debe a Walter Staub, quien publicó en 1919 un artículo con fotografías de varias esculturas.

   Para el año de 1946, el investigador Wilfrido Du Solier realizó excavaciones en el rancho denominado “El Consuelo” y en algunos edificios, y encontró el llamado “Altar Policromado”. Fue hasta 1981 cuando se reanudaron los trabajos y se consolidaron varios elementos arquitectónicos; ya en 1990 comenzaron las exploraciones y la reconstrucción de la Gran Plataforma. 

   Entre los objetos más importantes localizados en el sitio se encuentra la escultura hallada en 1917, que se conoce como el Adolescente Huasteco, probablemente una representación del dios Quetzalcóatl joven y considerada como una obra maestra del arte prehispánico de la cultura huasteca. La efigie es a la fecha la máxima representación prehispánica de los antepasados de la zona.

   En la zona arqueológica Tamohi (dentro del municipio de Tamuín) también resulta relevante la pintura mural que cubre uno de los altares, en la que se ven -en una serie de cuadretes- personajes con ricas vestimentas; asimismo, destaca la originalidad y calidad de varias figurillas y la cerámica del periodo Postclásico, por eso es igualmente importante visitar este sitio.  

 

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