PERIODISMO

CIUDAD VALLES Y LA HUASTECA
Julián Díaz Hernández

Jesús Mario Izaguirre Gallegos tenía casi quince años laborando en una compañía apicultora de Estados Unidos cuando, al fin, sus vacaciones coincidieron con aquel partido de su hija Estefanía y del Atlético de San Luis: El 12 de enero de 2020, contra Santos. Era la primera vez que acudía a verla y sin duda esa inédita presencia despertó una motivación especial en la futbolista de 19 años nacida el 6 de septiembre de 2000 en Ciudad Valles.

  En su padre se combinaba la emoción con el nerviosismo, pero alcanzó a darle consejos y ánimos, mientras hacía llamadas para extender su permiso laboral porque ese día terminaba su época de asueto. Se ubicó junto al resto de la familia atrás de las bancas de las jugadoras, en el estadio “Alfonso Lastras”, desde donde pudo atestiguar y festejar el triunfo frente al conjunto lagunero, en el que su hija anotaría dos goles, uno de ellos calificado como el mejor de la jornada.

   Aquella vivencia indescriptible, con sus compañeras abrazándola jubilosas y sus cercanos desbordantes de entusiasmo en la tribuna, parecieron trasladar a la futbolista desde esa jornada 1 del Torneo Clausura 2020 de la Liga BBVA MX Femenil, hasta aquella mitad de la década del dos mil, mientras acompañaba a un pariente a un entrenamiento de balompié, donde se enamoró del deporte más popular del mundo, y tomó la decisión de entrar a un equipo infantil.

   Tenía seis años cuando comenzó en “Cerrajería Georgi” como defensa, pero solía irse al ataque, demostrando habilidad. Así la cambiaron a la delantera, que fue su posición desde entonces: Pasó por Serlim, Unión Deportiva Vallense, Holbox, y Hormiguitaz, donde tuvo como entrenadores a José Luis Cruz, Erick Soni, Álvaro Reyes, Miguel Jiménez, y José Luis Martínez; en esa etapa obtuvo varios campeonatos locales, siempre con la compañía de su madre Ramona Gallegos Rivera.

   En 2007 fue subcampeona con la Selección Valles en la “Copa Chivas” (al mando del profesor Oscar “El gato” Montalvo), y al año siguiente participó en la “Copa Pachuca” donde quedaron campeonas, y les tocó enfrentar al conjunto hidalguense; ahí su encomienda fue marcar –exitosamente- al hijo del famoso futbolista “Chaco” Giménez (hoy en el Cruz Azul). En 2009 participó en la “Copa Gobernador” en San Luis Potosí, en su primera edición femenil, trayéndose también el título.

   En 2013 y 2014 volvió a integrar el representativo de Valles en la “Copa Chivas”; en total fue seleccionada cuatro ocasiones. Participó en Olimpiadas Nacionales, logrando un segundo lugar nacional, pero sin descuidar la escuela, siendo reconocida igualmente en su faceta de estudiante con un primero y segundo lugares durante su instrucción Primaria, y como la abanderada de la escolta; mientras que en Secundaria obtuvo el tercer lugar general de aprovechamiento.

   Participó con la “Pedro Antonio Santos” en el Torneo Intersecundarias, ganando todas las etapas y pasando al Nacional que se realizó en Puerto Vallarta. Viviendo esas experiencias -tanto en la rama varonil como femenil- soñó algún día llegar a jugar en el futbol mexicano: Fue a probarse al Guadalajara, donde la invitaron a la concentración; y posteriormente a Pachuca, pasando varios filtros, pero no se le dio la oportunidad.

   Prefirió entonces enfocarse en sus aspiraciones universitarias, aunque seguía demostrando su talento en un equipo capitalino llamado “Lumer”, bajo las órdenes del entrenador Giampiero Renzi; ahí jugó varias ediciones de la famosa “Copa Telmex”, consiguiendo varias calificaciones a fases nacionales. Mientras tanto, al ascender el equipo varonil del Atlético de San Luis a Primera División surgió la oportunidad de que existiera un equipo de mujeres, pero ella estaba algo desanimada.

   Luba Merino, dueña de “Lumer”, decidió inscribirla casi a escondidas, lo que puso a Fany ante la disyuntiva, porque el mismo día que debía asistir al examen para la Universidad, eran las pruebas de la escuadra potosina femenil, que concentraron a más de mil aspirantes y fue necesario pasar muchas etapas, a lo largo de un mes. Valió la pena decidirse por el balompié, porque de repente estaba ya viviendo su debut, el 15 de julio de 2019, frente al Atlas.

   Los primeros encuentros le causaron mucho impacto, más aún con la respuesta favorable de la afición, que se identificaba con la número 13, de apenas 1.59 pero con mucha estatura futbolística, y quien solía corresponder con una sonrisa, dibujando un par de hoyuelos en sus mejillas morenas. Con esa actitud jovial pisó el famoso estadio “Akron”, de Guadalajara, nada menos que para enfrentar a su equipo favorito: Las Chivas.

   Al minuto 27, después de un “corner” por el sector derecho –con relación a su ataque- el envío ejecutado al interior del área por su compañera Daniela Carrandi, es rechazado por una defensora tapatía, Estefanía –que se había desplazado desde la esquina a toda velocidad- enfrenta el balón rematando elevado por encima de la portera del Guadalajara, para abrir el marcador a favor del conjunto potosino.

 

   Dos años antes había estado en ese sitio, pero desde la tribuna, apoyando a las rayadas que se coronaron campeonas, sin embargo jamás imaginó entonces que alguna vez lo haría sobre el césped, y mucho menos que sería ahí su primera anotación: Adrenalina, sentimientos encontrados, y un alud de emotividades, que compensaron el marcador adverso 2-1 en aquel encuentro inolvidable.

   Así llegaría el partido contra Santos: Tras una jugada de habilidad del Atlético por la banda derecha, un centro, un disparo, y el rechace de la zaga lagunera, terminaron en los pies de Fany, quien paseó el balón por toda el área penal, con una marca pegajosa que no le concedió espacio, así que en menos de un metro y sin salir del rectángulo, diseñó una media vuelta con un disparo que dibujó la parábola perfecta para superar a la guardameta y encajar en el ángulo contrario.

   Sus dos tantos le dieron el triunfo 3-1 al Atlético, y la llevó en esa fecha a ser integrada en el once ideal de la Liga Mx del futbol nacional, pero sobre todo a reforzar su determinación para no dejar de superarse en todos los terrenos. Ahora le llama la atención estudiar arquitectura, y su siguiente propósito es subir de nivel hasta obtener un llamado de la Selección Nacional; pero principalmente está resuelta a seguir haciendo lo que le gusta: “Qué seas tan feliz, que no sepas si vives o sueñas”.

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